CALIDAD Y GARANTÍA
Materiales de primera calidad, estructuras pensadas para ser estables y firmes, y tapicería 100%, sin pegamento. Más de 10 años fabricando nos respaldan.
Para nosotros la calidad de las telas es fundamental: de eso depende que el michi pueda rascar a gusto y que la alfombra o el sisal duren.
Triple pelo, suave y con brillo, pero sobre todo resistente. Además conserva y mantiene una temperatura agradable para ellos.
Elegimos alfombra de primera calidad para que el rascado no la dañe en tan corto plazo. Es la que más recomendamos para empezar.
Otra opción para los pilares. Es un adicional: sale más que la alfombra, pero puede ser más duradera.
Cuando nos preguntan, en primera instancia siempre recomendamos la alfombra: para ellos es más fácil de romper y más blanda al tacto. En nuestra experiencia, cuando el michi tiene las dos texturas disponibles, suele elegir la alfombra y no el sisal.
Entonces, ¿cuándo conviene el sisal? Lo recomendamos cuando el michi ya está acostumbrado a esa soga, o cuando la alfombra le duró muy poco.
Todo nuestro trabajo es 100% tapicería: no utilizamos pegamento. Muchos michis muerden las telas, y eso puede ser peligroso si hay adhesivos de por medio.
En la soga sisal, coser en lugar de pegar tiene otra ventaja: cada vuelta de soga queda adherida al pilar. Así, cuando empiezan a rascar, no se suelta toda la soga de una, sino solo un pedacito o una vuelta, y el resto queda firme en su lugar.
Las bases, descansos, bordes y hogares son de madera. Cada modelo está pensado desde la estabilidad y la firmeza, y por eso los tubos que usamos son de cartón prensado de 12 mm o más de espesor: le dan al producto el peso que necesita para no moverse.
⚖️ Los grandes pesan entre 25 y 90 kg
Los modelos de más de 1,60 m de altura pesan aproximadamente entre 25 y 90 kg, y ese peso lo dan principalmente los tubos. Por eso son muy firmes: no se tambalean cuando el gato salta, trepa o se estira con fuerza.
Los productos de cartón tampoco llevan pegamento: mantenemos la misma política de fabricación. ¡Ellos aman el cartón para rascar! Es un rascador que van a usar de verdad… y que también van a morder. Justamente por eso, nada de adhesivos.
Otra razón por la que usamos la forma de "prensado": cuando el cartón ya no da para más, podés dar vuelta el repuesto y usarlo del otro lado. Consultanos por WhatsApp y te explicamos cómo hacerlo.
Y cuando finalmente haya que cambiarlo, solo cambiás el cartón: la estructura sigue siendo la misma.
No hay duda: ¡los aman! Por eso todos nuestros productos incluyen varios.
Son de peluche con elástico. El elástico les permite estirarlo y simular una presa, y además jugar con los movimientos que hace cuando lo sueltan.
Confiamos en nuestros productos y en su calidad. Por eso garantizamos de por vida la estructura y el armado de todos nuestros rascadores.
Todo vicio o defecto de fabricación que pueda afectar la estructura o el armado del rascador.
Las telas, bajo ninguna circunstancia. Ni alfombra, ni peluche, ni soga sisal.
El mal uso del producto y los accesorios.
Los productos no se pueden mojar ni usar en exterior. Si eso sucede, la garantía no podrá hacerse valer.
El objetivo del rascador es justamente ese: que lo rasquen y lo rompan. Lo van a hacer, y está perfecto que así sea. El tapizado, principalmente la alfombra y la soga sisal, es la parte que se desgasta con el uso.
No podemos garantizar el tiempo de durabilidad, porque depende muchísimo del uso, de la cantidad de michis y de la intensidad con la que rascan.
Por eso, al elegir las telas priorizamos la calidad por sobre la variedad de colores. Y cuando el tapizado se gasta, no hace falta comprar otro rascador: lo restauramos.
No aceptamos cambios ni devoluciones de los productos.
Escribinos y te contamos todo sobre materiales, medidas y modelos.
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